Biblioteca Filatélica de Venezuela
GACETA MENSUAL — 1996-06
Autor: Club Filatélico de Caracas |
Fecha: 1996-06 |
Tipo: Revista
Etiquetas: 1863, 1896, 1915, Anécdotas, Censura, Correo de Campaña, Curiosidades Filatélicas, Errores Postales, Falsificación, Filatelia, Filatelia Militar, Francisco de Miranda, Guerras Mundiales, Historia Filatélica, Historia Postal, Sellos Conmemorativos
Contenidos (3 artículos)
1896, Apoteosis de Miranda
Autor: Alberto Moratti M.
En los números 51,52 y 53 de la Gaceta Mensual (Año 1990) hemos descrito las falsificaciones de esta interesante serie de estampillas. A partir de este número vamos a describir los sellos legítimos y las distintas transferencias. A tal fin utilizaremos básicamente la clasificacioón que aparece en el libro "The Postage Stamps of Venezuela" de Thomas W. Hall y L.W. Fulcher, salvo cuando se indique lo contrario.
Esta serie fue litografiada en Caracas por Pius Schlageter en la Imprenta Nacional, por...
La Censura en Tiempos de Guerra
Autor: Fernando González M.
Siguiendo con este tema tan interesante, en esta oportunidad les co-mentare en torno al llamado CORREO DE CAMPAÑA, o Correo Militar en tiem-pos de guerra. Durante la I Guerra Mun-dial, los países que participaron en ese conflicto utilizaron para el beneficio de sus soldados una especie de correo pri-vado gratuito. El soldado podía escribir gratuitamente a su familia o amigos des-de el frente de batalla. A mi forma de ver, los alemanes fueron los más organizados en ese sen-tido, a pesar de que ha...
Ironías en la Filatelia
Autor: Gilberto Quevedo Segnini
De "Aunque usted no lo crea" de Ripley
"La entrega más lenta"
En 1863, el soldado de EE.UU., Horace H. Primple envió una carta desde Ten-nessee a Emiline Marvin en Michigan, la que fue entregada a su última dirección 110 años después. "IRONÍAS EN LA FILATELIA
"El sello venezolano de la UPU"
Por: Gilberto Quevedo Segnini
(De la Revista del Club Filatélico de Ca-racas, Nº 3, editada en 1962.)
"Aquellos que siempre hemos estado interesados en todo lo relativo a los sellos postales, no nos sor-prend...