Biblioteca Filatélica de Venezuela

Telégrafos y Telecomunicaciones — 1890 - Resolución de 23 de setiembre de 1890, que crea una plaza de Operario en la Oficina del Cable Submarino

Autor: República de Venezuela | Fecha: 1890-09-23 | Tipo: Artículo

Etiquetas: 1890, C. Hellmund, Cable submarino, Dirección Postal, Fiscal del Gobierno Nacional, Francisco Batalla, La Guaira, Manuel María Fernández, Ministerio de Fomento, Oficina del Cable Submarino, Operario de primera clase, Sociedad Francesa de Telégrafos Submarinos, Telégrafo Nacional, Verbatim, nota

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Contenidos (2 artículos)

Encabezamiento y cuerpo resolutivo completo (verbatim)

Autor: República de Venezuela

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RESOLUCIÓN de 23 de setiembre de 1890 disponiendo la creación de una plaza de Operario de primera clase en la Oficina del Cable Submarino que ha de inaugurarse en esta ciudad y nombrando al ciudadano que ha de desempeñarla.

Estados Unidos de Venezuela.—Ministerio de Fomento.—Dirección Postal.—Caracas : 23 de setiembre de 1890. 27° y 32°

Resuelto:

Habiendo manifestado á este Despacho la Sociedad Francesa de Telégrafos Submarinos, por medio de su representante en esta ciudad, señor C. Hellmund, que terminada la línea telegráfica entre La Guaira y Caracas, se debe inaugurar la estación del Cable Submarino en esta última ciudad, el Presidente de la República, previo el voto del Consejo Federal y en conformidad con el contrato respectivo y demás resoluciones del caso, dispone la creación de una plaza de operario de primera clase en la Oficina del Cable Submarino que ha de inaurarse en esta ciudad, con la asignación mensual de cuatrocientos bolívares (B 400); y que se nombre para desempeñar dicha plaza al ciudadano Manuel María Fernández, hijo, el cual tendrá además el carácter de Fiscal del Gobierno Nacional en la empresa del referido Cable Submarino.

Comuníquese y publíquese.

Por el Ejecutivo Federal,

FRANCISCO BATALLA.

Nota del transcriptor

Autor: Biblioteca Filatélica de Venezuela

Este acto es la primera confirmación, en todo lo revisado de la saga del cable submarino transatlántico venezolano, de que el proyecto sí llegó a materializarse: para el 23 de setiembre de 1890 existe ya una "Oficina del Cable Submarino" que "ha de inaugurarse" en Caracas tan pronto se termine el tramo terrestre que la enlaza con La Guaira (donde, por tanto, debía llegar el cable propiamente dicho). El Ejecutivo crea para esa oficina una plaza de Operario de primera clase, con sueldo de cuatrocientos bolívares mensuales, y nombra para ocuparla a Manuel María Fernández, hijo, quien recibe además el cargo de Fiscal del Gobierno Nacional dentro de la empresa explotadora: el vigilante oficial que el Estado se reservaba dentro de la compañía concesionaria, como era usual en este tipo de contratos de la época.

Hay, sin embargo, un giro que la saga documentada en el Lote 17 no anticipaba: quien gestiona la inauguración ante el Ministerio de Fomento no es ninguno de los tres concesionarios ya conocidos (J. Röhl, contrato original de 1884; Félix M. de Bovet, contrato rival anulado en 1886; V. Cuenca Creus, cesionario de todas las ventajas desde marzo de 1887), sino la "Sociedad Francesa de Telégrafos Submarinos", representada en Caracas por el señor C. Hellmund. El texto no explicita si esta Sociedad es la forma societaria bajo la cual Cuenca Creus terminó ejecutando las ventajas que se le traspasaron, o si se trata de un concesionario o explotador distinto que entró en escena después; tampoco vuelve a mencionar a Cuenca Creus por su nombre. El desenlace de la saga queda, con este documento, a medio cerrar: se confirma que el cable (o al menos su estación terminal, con enlace hasta Caracas) se construyó y estaba por inaugurarse en 1890, pero se abre una nueva incógnita sobre la identidad final de quien lo explotaba.

Nota filológica: el título del acto escribe correctamente "inaugurarse", pero el cuerpo resolutivo, al repetir la misma palabra, imprime "inaurarse" (falta la sílaba "gu"); se confirmó a 500dpi que es una errata genuina de la imprenta y no un defecto de digitalización, y se transcribe tal cual, sin corregir.